La boca del justo meditará la sabiduría, y su lengua dará un juicio dichoso, el hombre que soporta la tentación, pues tras ser probado, recibirá la corona de la vida.
Señor, Fuego Divino, ten piedad Oh, cuán santa, cuán serena, cuán benigna, cuán hermosa, Oh, lirio de castidad.